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Etiqueta: suma

El alce

El alce

Un grito en las alturas
y un alce en las llanuras,
con cara de bravura
mira entre la bruma
y dice que sabe
el contenido de la suma
donde no hay cifra alguna.
Muchos responden: ¡calumnia!,
él dice: verdad absoluta
—magia oscura
—claridad diurna
—pero no es algebraica
—no, es alcebraica
—¿y braica en las montañas?
—sí, todas las mañanas.

—Pero no puede ser
—Siempre fue tres más tres.
—¿Será cosa de diablura?
¿Enseñanzas Epicuras,
donde no hay realidades
y todo son posibilidades?
—Solo es curvatura,
la realidad más profunda
nos es infusa.
Por eso no puedes multiplicar
ni tan siquiera sumar.
—¿Sabiduría de alzura,
o mera conjetura?
Con esa con-jetura que me traes
que derrama espuma
nada perdura.

(Muchas voces)
Eso de lo cuántico
y del relativismo
nos tiene inquietos.
¿Y si no es cierto?
¿Y si no es ciervo?

—Yo no miento,
puede que tenga cuernos
y que sea feo,
pero aquí los argumentos
no son nuevos,
son comprensibles
para el cerebro.

—¡Basta Yak!
Esto ha de terminar.
Eres un vocero
de lo más pordiosero,
y muchos de los tuyos
solo valen para trineos

(alguien en duda)
¿Pero y esa realidad
más profunda
como se arraiga
con la suma?

—Por emanación,
por la adición
que va llegando
de un orden superior.
Una realidad desnuda
que todo lo cura.

—Nos llevarás a la tumba,
harás que todo sucumba
perderemos la cordura
con tus medio verdades
y medio verdalces.
Todo el mundo sabe
que la suma es de una en una.

—Más puede ser conjunta,
incluso abrupta.

Y se giró a la planicie
lleno de llanura,
sus verdades matemáticas
generaban reacciones catárticas.

El vulgo
quería destruirlo
por su conjuro
y su aire difuso;
un demiurgo
muy cornudo
que había dejado un poso
en medio de un polinomio.
Tendrían que despertar
y ver más allak
en el centro de la realidad
donde residía la verdad.

Y salieron desnudos,
uno a uno,
con un yo me sumo
en medio de lo ya-nuro.

Muchas gracias por la foto a Barni1

La operación matemática

La operación matemática

Una vez entré en trance,
de esos los largo alcance
y pérdida de cordura,
pues hallé una conjetura
en medio de una suma.
Y no era nada enrevesada,
ni teorema de Descartes,
solo un dos y la una,
un problema de infantes,
dos números naturales
en adicción conmutativa,
pero al poner el uno antes
los resultados eran dispares.

Y repetí la operación,
tan lento como una oruga,
incluso conté con las pezuñas
y presioné a la calculadora
en pos de guarismos digitales.
Pero la aritmética estaba en conjura,
y se mantenía el desplante.
¡Una indeterminación!,
¡Un acertijo bivariante!
¡Una locura,
sin lógica ninguna!
¡La razón saltaba por los aires!

El fin del teorema discreto,
un conteo analfabeto,
una suma de catetos
sin cuadrado ni hipotenusa,
un jeroglífico de Ramanujan,
un arco de Mileto,
carente de base y altura,
un cansino seno
y un sino sin coseno.
¿Pero donde estaba
el resultado correcto?

Y todo se empezó a complicar,
números enteros
y radicales,
radianes e incluso integrales,
hasta imaginarios;
y me acordé de Aristofanes,
incluso de Sartre,
de los hermanos celestiales
y de la ecuación de Balmes*.

Todo estaba en bruma
justo en medio de la suma.
Por la adicción de contrarios,
el álgebra del sol y la luna,
las matemáticas de la locura
o de la síntesis pura.
El dilema de los pares,
un enigma antes de la cuna,
una suma en una suma,
y dentro el dos y la una;
pero con resultados orientales,
respuestas difusas,
el relativismo de Albert,
las palabras de Buda,
incluso cánticos de aleluya.

Un agujero en la curvatura
con todos los números en fuga.
El fin del polinomio de Hades
y de la materia oscura
que al fin se despejaba la duda.
El nuevo horizonte Najarjuna
y todo dentro de una suma
con un dos y una una…
… 1+2=??

Gracias a Sandid por la foto

*Ecuación de un profesor desconocido que ayudo a construir el modelo atómico del hidrógreno.