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Etiqueta: belleza

La rata cata-rata

La rata cata-rata

La rata cata-rata
vuelve a la carga
con su pro-rrata,
un ruido de fondo
que siempre está allí
como poso, muy hondo.

Se queja y se queja
de todo lo que 
le pasa por la cabeza,
de que si la realidad
no es lo que debiera,
que si su vecina
la trata como una cualquiera.

«Rata rata rata rata»
palabras enroscadas
que resuenan
como una campana.

Pero un día
coincidió con un brillo 
conocido como Alivio.
—Es usted muy vivo—
le dijo.
—Ya, es que no soy
lo que digo,
soy solo un atisbo
de un haz tranquilo,
está detrás de ese corrillo
de pensamientos sin sentido.
Un silencio convenido
entre tanto animalito.

Rata rata rata
—Pero ¿qué dice?
Todo suena excesivo.
¿Un todo no discursivo?,
¿un todo en el oído?.
¿Un postre sin membrillo
o filosofía del delirio?
Es usted un rayo acústico
que se cree el único.

—No se encontrará
perdida en el bullicio
ni el juicio
de todo lo percibido.
SI lo mira de lleno
verá que todo está vacío.

¿Rata?

Y la rata quedó callada
una larga temporada,
estaba ensimismada
mirando figuras lejanas,
no había voces en su testa
ni tanta cantinela;
solo había belleza
allá donde viera.
Toda la vida entera
sumida en una esfera,
un lenguaje de silencios
recubierto de arpegios
que fluía desde dentro.
Un idioma viejo
donde todo estaba quieto.

Y la rata y Alivio
se miraron por milenios
hasta llegar al comienzo,
todo tenía sentido
pues ya no había tiempo.

Y se fueron sin hablar
cada uno a su hogar,
un gran un mar
de enorme rata-quilidad.

Gracias a JonPauling por la foto

Quemazón: vídeo

Quemazón: vídeo

Vídeo sobre el poema Quemazón, escrito hace unos meses, que incita a atrevernos, a avanzar, a vivir la vida, porque la vida es para vivirla. Calma. Respiración. Aceptación. Valentía.

Si queréis leer el poema completo aquí tenéis el enlace: ir al poema 

Quemazón

Quemazón

Quemazón habló a los testigos,
muchos eran sus hijos.
“He visto a mis enemigos
y a veces he perdido,
¿Pero hay diferencia
entre enemigo y amigo
o es solo como yo percibo?

La vida es un continúo,
es hora de pedir perdón
y del olvido;
de ser uno
y mirar en conjunto;
de conminar culpas
y disolver arrugas.

La vida es solo una
aunque hay muchas,
goza de la sutileza
que te da la belleza.
Una percepción de nobleza
que aniquila la pereza.

Hay un enorme fulcro
principio de lo mucho
que se rotula en múltiplos,
aunque todos son únicos.

Eso es la materia
y sobre todo la vivencia,
no principio de inercia
sino de inocencia.
Porque tú eres
y tú puedes.

Miles de acciones
en diferentes vocaciones
para componer un arabesco
que definió un arquitecto.

Eres parte de este juego
porque eres entero,
y eres eterno.
un singular elemento
de este quinto sueño.
Tú lo compones
con todos tus dones,
trasciende tu pronombre
y fúndete con el orbe.
Eres uno y muchos,
No hay nada tuyo.

Y Quemazón se disolvió
con sus faltas y sus testigos.
No había nada ambiguo,
no había enemigos.

Estaba vivo
junto a sus hijos
con un brillo incoativo
que vibraba desde el inicio.

Muchas gracias por la foto a Alexas_Fotos

Grito entre grillos

Grito entre grillos

Y grito entre los grillos
que son presa del olvido
y canto un estribillo
con aroma de membrillo
que adormece los sentidos.

Y veo a una especie
de templo fenicio
que da asilo
a los perdidos.

¡Y grito y grito!,
desde lo espino
y desde el delirio:
¿Dónde están los ritmos
y los cantos mestizos?
¿Dónde está el camino
lleno de peregrinos?

Y oigo una voz
que sale de un estridente sonido
y que emerge con brillo:

“Para la mente
porque siempre miente.
Es un tambor
que no tiene autor,
no tiene conciencia
ni tampoco paciencia,
vive en la urgencia
de la permanencia.”

¿Y si no hubiera vida
y no hubiera mentira?

«Verías la belleza
en cada esquina.
No habría arritmia,
ni tampoco angina
ni exceso de penicilina.

Una gran piedra magenta
que siempre parpadea
porque cambia
con la inocencia
y nunca se desvela.

No hay naturaleza muerta
solo realidad entera.”

Y suspiré como un chiquillo
pues volvía a oír los sonidos
que son como silbidos
y transcienden a los grillos.

Aquellos que se cuentan por siglos;
una especie de contrapunto
que emerge con brío
desde el primer estallido.

Y de esta manera
abracé mi destino.

Gracias a Traphitho por la foto

El pájaro zalamero

El pájaro zalamero

Y vi la luna
en medio de una montaña,
tocaba una sonata solitaria
que me recordaba a la Traviata.

Y vino un pájaro zalamero
que le prometió el mundo entero,
que estaría llena de rosas
y otras mil cosas.

Y a la luna le hizo gracia
aquel caradura,
por su pico
y sus mil diabluras.

Y le susurró con sigilo:
«No seas esquivo,
mi querido pajarito;
acércate un poquito
y te daré un beso
color membrillo.

Y el pájaro voló a las estrellas
para conocer a las doncellas,
y hasta las puertas de las quimeras
que rompieron sus cadenas.

Cantó y cantó a la noche,
al mundo de las flores,
a los ocultos caracoles.
y a todos los colores.

Y miró a la luna en toda su silueta;
era esbelta y cargada de belleza,
y con sus lazos luminosos
se formaron dos senos
que le sumieron
en el pleno apogeo.

Y la noche se volvió ocre
al desabrochar
con disimulo su broche.

Gracias a Zdeněk Macháček por su foto