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Etiqueta: sol

El eclipse

El eclipse

Y miré profundo en la tierra
para ver la imagen de mi conciencia.
Estaba allí prieta, despierta,
haciendo un juego de manos
frente a una estafeta.

Y me marcó un camino de piedras,
todas de colores y algunas negras,
que hacían un círculo
al final de una escalera.
Así que subí por ella,
hacia el cielo
dando saltos con las piernas.
Y vi la imagen de una verbena
de espíritus de la trastienda,
todos vestidos en plata
en pos de una quimera.

Y me cantaron:
“Deja ya las bagatelas,
y anda por la hacienda
que está llena de riquezas
y de muchas otras fiestas”

Y alcancé el sol
con un mestizaje de epopeya;
y muy dentro, en su interior
vi una luna repleta.
¿Cómo era esto posible?
¿Es posible que no entienda?
Y se unieron los dos
como si fueran una pareja.
Una fusión del fulgor
que rompía las barreras.
No había ella, no había yo,
no había armazón,
ni tampoco esquema.
Solo una luz multicolor
que coloreaba la escena.

Y estábamos todos en la visión,
todos en la trastienda.
Éramos todos el mismo ser;
una única consciencia,
que estaba hecha de amor
y nutría la existencia.

Y extendí un dedo
y noté todo su calor
del brazo a la cadera
y lo sentí en mi interior
desde épocas pretéritas.
Nunca me había abandonado
nunca vagué por cuenta ajena.
Toda la separación
era una ficción
construida por mi cabeza.
Y allí en mis venas
encontré toda la creación
desde la luz del sol
hasta el rostro de la luna llena.

Gracias a Jongsun Lee por la foto

La anciana y el monje

La anciana y el monje

Y se levantó una anciana
en medio de la noche
con una bata blanca
y un brillante broche.

Y andaba por los pasillos
y no veía a nadie
todos estaban ocultos
tras las ráfagas de aire.
Y salió al porche
y miró al norte
y al quitarse las gafas
pudo ver un nuevo orden.

Estaba escrito en un idioma
levantado con nuevos renglones,
palabras desconocidas
para casi todos los traductores.
Así que fue en busca del monje
mitad escribano, mitad sacerdote.
Y anduvo por los desiertos
que cercaban el horizonte,
por las lagunas de la madre
y por la psique del hombre.

Hasta que llegó a la montaña
donde dormitaba el monje
cantando todos sus sueños
desde el núcleo del vórtice.
Y la anciana se le acercó
y le susurró su nombre
y el monje se levantó
a recitar sus oraciones:

“No hay secreto
para un esquizoide
pues bebe de la dupla
y de lo informe,
de todos los significados
que hay en el orbe,
y siente muy adentro
donde nadie se esconde.

Por eso levanta la mirada
Anciana, es lo acorde
y da un paso
al nuevo mundo post mortem.
Allí están todas las almas
en silencio conforme
esperando su momento,
esperando sus peticiones.

Y todo se moverá
como hace eones
cuando éramos gases
y otros vapores.
Y habrá fuegos
y también anticiclones
para mover la mente
de los más jóvenes,
de los que están por venir
y aún no conoces.
Ya están llegando
de las manos de los dioses
cuidados como niños
que aún no tienen yoes.

Y el mundo cambiará
guiado por sus voces,
por toda su sabiduría
que nace de las constelaciones.

Y todo el planeta sonreirá,
emergerán los caracoles
para traer la luz de sol
que mencionaban los renglones.

Emociones de cuarentena IV

Gracias a jarmoluk por la foto

La operación matemática

La operación matemática

Una vez entré en trance,
de esos los largo alcance
y pérdida de cordura,
pues hallé una conjetura
en medio de una suma.
Y no era nada enrevesada,
ni teorema de Descartes,
solo un dos y la una,
un problema de infantes,
dos números naturales
en adicción conmutativa,
pero al poner el uno antes
los resultados eran dispares.

Y repetí la operación,
tan lento como una oruga,
incluso conté con las pezuñas
y presioné a la calculadora
en pos de guarismos digitales.
Pero la aritmética estaba en conjura,
y se mantenía el desplante.
¡Una indeterminación!,
¡Un acertijo bivariante!
¡Una locura,
sin lógica ninguna!
¡La razón saltaba por los aires!

El fin del teorema discreto,
un conteo analfabeto,
una suma de catetos
sin cuadrado ni hipotenusa,
un jeroglífico de Ramanujan,
un arco de Mileto,
carente de base y altura,
un cansino seno
y un sino sin coseno.
¿Pero donde estaba
el resultado correcto?

Y todo se empezó a complicar,
números enteros
y radicales,
radianes e incluso integrales,
hasta imaginarios;
y me acordé de Aristofanes,
incluso de Sartre,
de los hermanos celestiales
y de la ecuación de Balmes*.

Todo estaba en bruma
justo en medio de la suma.
Por la adicción de contrarios,
el álgebra del sol y la luna,
las matemáticas de la locura
o de la síntesis pura.
El dilema de los pares,
un enigma antes de la cuna,
una suma en una suma,
y dentro el dos y la una;
pero con resultados orientales,
respuestas difusas,
el relativismo de Albert,
las palabras de Buda,
incluso cánticos de aleluya.

Un agujero en la curvatura
con todos los números en fuga.
El fin del polinomio de Hades
y de la materia oscura
que al fin se despejaba la duda.
El nuevo horizonte Najarjuna
y todo dentro de una suma
con un dos y una una…
… 1+2=??

Gracias a Sandid por la foto

*Ecuación de un profesor desconocido que ayudo a construir el modelo atómico del hidrógreno.

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