Dedos apagados
Línea divisoria
en la franja mortuoria,
un espacio divido
en un mundo arquetípico.
Y vi una escalera
hacia el cielo,
era para alguien
vestido de negro.
Dudaba en el desconcierto,
se supeditaba al cuerpo,
al no duermo,
al me quedo quieto,
y tengo mucho miedo.
¿Por qué te zambulles
en ese agujero?
¿Por qué desoyes
los misterios
y sucumbes
a lo incierto?
No hay problema
con el duelo,
no hay problema
con el sueño
del que asume el ruego
«¿Y si me enredo?
¿Si vivo en el encierro
y ya no hay dueño?»
Rompe tus cadenas,
libera tus venas,
conmuta tu condena
y sal de ese pozo de culebras;
son como agarraderas
para estilizar una vida
forjada de creencias.
¿Pero son ciertas?
Llegas a tientas
por la línea de lo indivisible
en busca de lo asible,
más no hay espacio
en toda la psique
como ya te dije.
Siéntete libre
y anda ya el camino
más allá de lo posible,
más allá del contigo
y del yo te digo,
hacia ese pasillo
que está lleno de brillo
y no corresponde a los vivos.
Allí viven los antiguos
y todos los designios,
y te están esperando
tus seres queridos
formando un corrillo;
contando historias
de cuando eran chiquitos.
Y ven el viento
soplando de ladillo
y una hojarasca
de matorrales y pinos
que hace cosquillas
a los transeúntes dormidos.
Una canción sin estribillo,
un rey visigodo
sentado en su tronillo,
todos penden
del mismo hilo,
largo e infinito,
donde las historias
se fundamentan
como una correa
o una buena nueva.
¿Hay principio o fin
para esta historieta?
Ya libera tu memoria
suelta ya esta hora insomia
y concilia la gloria,
realza tus manos torcidas
para que vuelen
en medio del clímax.
No hay ala perdida
ni consciencia desconocida,
sino realidad nutriente y viva
que sintoniza esta alegoría.
Déjate de evasivas
y mira hacia arriba,
eres muy querida
desde niña.
Pero tu piel esta marchita
y tu sangre no dulcifica,
así que pisa
sin ir de prisa
la singular cornisa
de la entidad misma.
Música de sinfonía,
arreglos de mandolina,
hay un silencio
del que nacieron
las almas del cementerio.
Ya no hay tiempo
suelta los dedos
que vuelvan a ser rectos.
Comprende el Eros
y el misterio,
y emprende el camino
con todos tus recuerdos
en tu último aliento.
Al otro lado te esperan
los que vivieron
con los brazos abiertos.

Gracias a StockSnap por la foto
Gracias por todo…